
Estoy de vuelta en casa y ha sido hermoso pero significado un verdadero shock.
No se trata sólo de que mucho paresca insignificante o de que lo que antes no notaba ahora me maravilla, ni siquiera es la añoranza tan fuerte que siento por mi antigua vida, se trata de sentirte una extraña en tu mundo.
De repente te das cuenta de que todos han seguido sus vidas sin ti, de que tienen miles de anécdotas y recuerdos que no compartes y no entiendes, de que no te acuerdas ni dónde están los platos en tu casa, de que todo el mundo te trata como reina, se deshace en regalos, halagos e invitaciones, y tú...tú sólo quieres tomar un avión de regreso o al menos no sentirte tan extraña.
Me debato entre la felicidad de estar de vuelta con los míos y de ver cuánto me habían extrañado, y la tristeza que me da pensar en todos mis amigos, esas personitas que hicieron de Leeds mi hogar y que ahora están desparramados por el mundo, viviendo probablemente lo mismo que yo.
A ellos quiero decirles que los extraño, los quiero y no importa cuánta distancia nos separe, seguimos unidos no sólo por el cariño, sino por los recuerdos que compartimos. Mientras tanto yo seguiré buscando mi lugar en este mundo que solía ser mío y que ahora me recibe, me consiente y me ofrece otra vez la oportunidad de volver a empezar, de reencontrar mi hogar.
