miércoles, diciembre 06, 2006

Sin pies ni cabeza

La muerte me rondó pero se pasó de largo y con ella se llevó mucha de la bruma que me envolvía y me hizo ver todo lo que tenía olvidado.
Son miles de cosas de las que podría hablar, pero hay tres que más me afectaron, de las cuales sólo puedo compartir dos, que se resumen en "volver".
La primera es que mi familia en Leeds volvió al lugar donde nos conocimos y vieron lo que yo sé si bien no he tenido oportunidad de presenciar: nada es lo mismo.
Daría lo que fuera por volver, por caminar por esas calles otra vez, por salir de ésta realidad aplastante, de la política frustrante, de éste lado del mundo insípido...
La segunda es un olvidado deseo de volver a querer, de volver a sentirme entre nubes, de reír desde el alma ante la peor de las bromas, de volver a brillar con un abrazo y de sonreír ante una llamada...volver a sentirme como sólo una vez me sentí.
Extraño los recuerdos, extraño soñar, extraño creer, extraño alcanzar...
Yo sé que una cosa no tiene que ver con la otra, pero así soy yo; soy una torre compuesta de cientos de bloques heterogéneos que sólo uniéndolos hacen sentido...cuando averigüe que tan alta es éste será el primer lugar para comparirlo.

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