domingo, abril 22, 2007

Nunca la misma...

Amanece otro día soleado vibrante de verano
en el invierno de una ausencia,
me agobian los recuerdos, pesa la impaciencia,
y me llega un murmullo de impotencia que huele a soledad.
.
Me enamoro de la vida

por desenamorarme del pasado
y encuentro que a mi lado me urgen a volar,
¡tanto lo he intentado!, caída tras caída
encuentro alas que dormidas se niegan a olvidar.
.
Vago sin dirección, muy cierta del camino,
sabiendo que el destino no se haya en su mirar
cada noche intención que quemo en el olvido
y resurjo de mis cenizas al alba lista a luchar.
.
Ya no finjo alegría, me he llenado la vida de razones
emociones encontradas estremecen mi andar,

entendida encontré que los corazones
se deben encerrados pues condenados se hayan a amar.
.
A brazos abiertos al viento me arrojo sin dudar,
acaricia mi piel que lleva su nombre
nuestros momentos y mis lamentos guardo en un sobre
que enviaré con tu imagen al fondo del mar.
.
Dulce partida, ahora soy yo quien se marcha,
murió la agonía que tanto amor hubo de llorar
con fuerza a su estrella se aferra, se alza
nunca la misma, la lección me ha de salvar...
...nunca la misma, advertida el alma no he de volver a entregar.

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