Para estar harta del amor parece que no sé hablar de otra cosa, algunas veces en tintes esperanzados, otras amargos, otras simplemente ardidos...cosita graciosa e inexplicable esto del amor...mucho tengo para hablar aún de él, que sigue haciendo de las suyas en mi vida, pero hoy es momento de cambiar un poco de tema, de sacar a flote a mi ser político y alzar la voz para hablar de la situación tan triste en la que se encuentra mi uni.Con un campus hermoso en un clima maravilloso y un ambiente envidiable la UDLA se halla atacada y desprestigiada gracias a las acciones de un autoritario que se hace llamar Rector luego de que se pasa la mayor parte del año en giras de beneficio propio que nada tienen que ver con la causa académica.
Despidos injustificados de figuras críticas y currículum notables por "oponerse al proyecto único", uso de tácticas de miedo contra académicos y estudiantes por igual, amenaza constante a la libre expresión, obvio encubrimiento de actividades dudosas de la familia "benefactora" con la irrisoria excusa de un complot, una comunidad académica nacional e internacional indignada por la impunidad, es la ecuación que lleva a mi amada uni al borde del colapso.
Si uno camina por el campus reina la paz...los patos nadando, los pavoreales comiendo, extrajeros y estudiantes riendo...la calma antes del estallido, el retrato de una mayoría ignorante y apática que poco se preocupa de lo que sucede, un patético y miope intento de creer que el caos no los alcanzará, de pensar que no les atañe.
Y al fondo estamos los que hervimos de corage, los que nos negamos a callar y obedecer, los que no tememos a ser perseguidos, amenazados, los que creemos en exponer, en resolver, en negociar...los que no nos tragamos el cuento.
Somos internacionalistas, el conflicto es nuestra especialidad y la política nuestra forma de vida, yo no me callo Sr. Rector, a ver si puede silenciarnos a todos estando unidos.
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