jueves, mayo 31, 2007

Sin miedo...

Para estar harta del amor parece que no sé hablar de otra cosa, algunas veces en tintes esperanzados, otras amargos, otras simplemente ardidos...cosita graciosa e inexplicable esto del amor...mucho tengo para hablar aún de él, que sigue haciendo de las suyas en mi vida, pero hoy es momento de cambiar un poco de tema, de sacar a flote a mi ser político y alzar la voz para hablar de la situación tan triste en la que se encuentra mi uni.

Con un campus hermoso en un clima maravilloso y un ambiente envidiable la UDLA se halla atacada y desprestigiada gracias a las acciones de un autoritario que se hace llamar Rector luego de que se pasa la mayor parte del año en giras de beneficio propio que nada tienen que ver con la causa académica.


Despidos injustificados de figuras críticas y currículum notables por "oponerse al proyecto único", uso de tácticas de miedo contra académicos y estudiantes por igual, amenaza constante a la libre expresión, obvio encubrimiento de actividades dudosas de la familia "benefactora" con la irrisoria excusa de un complot, una comunidad académica nacional e internacional indignada por la impunidad, es la ecuación que lleva a mi amada uni al borde del colapso.


Si uno camina por el campus reina la paz...los patos nadando, los pavoreales comiendo, extrajeros y estudiantes riendo...la calma antes del estallido, el retrato de una mayoría ignorante y apática que poco se preocupa de lo que sucede, un patético y miope intento de creer que el caos no los alcanzará, de pensar que no les atañe.


Y al fondo estamos los que hervimos de corage, los que nos negamos a callar y obedecer, los que no tememos a ser perseguidos, amenazados, los que creemos en exponer, en resolver, en negociar...los que no nos tragamos el cuento.


Somos internacionalistas, el conflicto es nuestra especialidad y la política nuestra forma de vida, yo no me callo Sr. Rector, a ver si puede silenciarnos a todos estando unidos.


martes, mayo 01, 2007

Mujer antes que novia...

Una vez alguien dijo que la mujer que domina su corazón controla su destino, no podría estar más de acuerdo...
Mucho me han preguntado cómo es que, habiendo encontrado al hombre de mi vida, me di la vuelta y seguí mi camino sin mirar atrás.
La verdad es que no fue así, he mirado atrás muchas veces, cada una más dolorosa que la anterior, pero también más llena de convicción. Yo no me di la vuelta, tomé una decisión.
El corazón está condenado a amar, no tiene otra opción, ese es su propósito, pero yo quería ser diferente, quiero ser diferente; tenía la opción de tomar el camino fácil y dejar que mi amor por él me arrastrara irremediablemente a donde tuviera que llevarme, o bien podía tomar el camino difícil y ser yo quien controlara mi destino.
Hay quien piensa que al poner la razón sobre el corazón mi vida carece de amor, están equivocados. Todo lo que hago, todo lo que soy es por amor, por amor a mis sueños decidí seguir adelante, por amor a él entendí que no era justo arrastrarlo conmigo, por amor a mí él respetó mi designio, por amor a la vida no me detengo...
Hay mucho amor en mi existencia, lo he amado desde que nos encontramos, pero también amé luego de separarnos y así será hasta el fin de mi tiempo.
Yo que tan celosa soy de mis secretos, me hallo cansada de las miradas de incomprensión envueltas en lástima, de las preguntas curiosas y las respuestas que sobrepasan su entendimiento, de que piensen que porque es algo que ellos no se atreverían a hacer está mal.
De todos ellos exijo su respeto, no su lástima; lástima a los que no son capaces de atreverse, lástima a los que no son capaces de sobreponerse a la inercia de la vida, lástima a los que toman el camino fácil...
Yo decidí vivir mi vida, ser guerrera antes que compañera, vestirme de éxito antes que de blanco, elegí ser mujer antes que novia...