lunes, agosto 18, 2008

Entre el tango y el mariachi...

Momentos de una vida que ha vivido de sus despojos
de evidentes realidades rayando en el absurdo
y eternas obviedades cuestionándose al mundo
añorando un respiro, un camino, de esperanza un manojo.

Amanece en el ocaso de sueños sin colores
que se suman a la cansada memoria y sus recuentos
ignorando que a recorrer caminos y no a súbitos eventos
responden las búsquedas de cálidos amores.

Queman pues los inviernos y sus ausencias
porque lo que se carece pesa ávido de olvido
cuando la inmunidad se cuenta entre lo perdido
y surgen similitudes donde antes existían diferencias.

En el ensayo sin error empecinada
me aferro a una seguridad incierta
encontrando tedio, desesperanza y falta de respuesta
abro los ojos a las sombras que me atormentan.

Camino entre el orgullo que mató su indulgencia,
admirando el borde del río que le he llorado
velando las notas que dejaba su presencia
recuerdan ahora mis labios la nostalgia de su tango
que por no aceptar no negaba
el pérfido poder de su encanto.

Pero aún destilan fuerza, laten mis venas
si ande embriagado de dolor, de silencio mi llanto
resignada, mi condena seguiré entonando
no hay derrota, sólo mariachi para acompasar mi pena
ya no asfixia, sólo duerme y se despierta
entre el tango y el mariachi se refugia el pasado.

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