o
No me llegó el memo

.
Tantas cosas absurdas me han pasado en la vida que si escribiera un libro ciertamente sería un bestseller de acción, suspenso, romance, pero sombre todo comedia ácida y mordaz. Hombres han ido y venido, algunos (Edgar, Pepe, Carlos, Roberto, Fernando y ahora Jhoan) dejando más huella e historia que otros. De éste último se trata el capítulo.
.
¿Les ha pasado que, aún teniendo una idea bastante clara de lo que quieres y no quieres siempre llega uno que ni idea tenías que querías y pone de cabeza tu mundo? Ese es Jhoan. Venezolano de nacimiento y fuego líquido por convicción, este espécimen de cadencia embriagante y cuerpo de roca llegó para empujarme a vivir tres meses de música, de baile, de viajes, nuevas experiencias y pasión, sobre todo mucha pasión.
¿Les ha pasado que, aún teniendo una idea bastante clara de lo que quieres y no quieres siempre llega uno que ni idea tenías que querías y pone de cabeza tu mundo? Ese es Jhoan. Venezolano de nacimiento y fuego líquido por convicción, este espécimen de cadencia embriagante y cuerpo de roca llegó para empujarme a vivir tres meses de música, de baile, de viajes, nuevas experiencias y pasión, sobre todo mucha pasión.
.
Inmersa como estaba en un sueño bastante parecido a la perfección, se me pasó darme cuenta cómo en mi afán de no pensar y sólo disfrutar acabé asemejándome a la imagen de una mujer enamorada hecha y derecha, nada más ajeno a la realidad.
Inmersa como estaba en un sueño bastante parecido a la perfección, se me pasó darme cuenta cómo en mi afán de no pensar y sólo disfrutar acabé asemejándome a la imagen de una mujer enamorada hecha y derecha, nada más ajeno a la realidad.
.
El hombre me demostró en muchas ocasiones ser más hombre que todos los que habían desfilado por el escenario, pero en el último acto, en vez de terminar con una nota alta, sale con la historia de una vela de antaño ahora encendida en su tierra natal, con un rechazo apanicado a todo lo que huela a amor y con un miedo atroz a cualquier forma de despedida, así es que urde una escena de pasión que ya sin saberlo tenía tintes de entrega y al mismo tiempo de despedida.
El hombre me demostró en muchas ocasiones ser más hombre que todos los que habían desfilado por el escenario, pero en el último acto, en vez de terminar con una nota alta, sale con la historia de una vela de antaño ahora encendida en su tierra natal, con un rechazo apanicado a todo lo que huela a amor y con un miedo atroz a cualquier forma de despedida, así es que urde una escena de pasión que ya sin saberlo tenía tintes de entrega y al mismo tiempo de despedida.
.
Claro, era demasiado raro que alguien tan receloso de sí mismo se abriera de repente y se dejara fluir, que de hecho mostrara alma y no sólo querer, y es que en esos últimos momentos me confirmó lo que yo sabía y él esconde de sí mismo: todo lo que es y no vio, todo lo que perdió y todo lo que va a extrañar, lo loco que está por volverse.
Claro, era demasiado raro que alguien tan receloso de sí mismo se abriera de repente y se dejara fluir, que de hecho mostrara alma y no sólo querer, y es que en esos últimos momentos me confirmó lo que yo sabía y él esconde de sí mismo: todo lo que es y no vio, todo lo que perdió y todo lo que va a extrañar, lo loco que está por volverse.
.
Y ahora, por medio del considerado y siempre maduro Messenger me avisa que ese era el final de la historia y que ese acto de escapismo era de hecho para proteger mi vulnerable y -según él-enamorado trasero (porque desde luego no tiene nada que ver con el miedo que le tiene a sufrir y no saber cómo va a reaccionar él mismo) y yo me digo ¿dónde quedó el memo? Así, esta historia termina como inició, en musical, con la tonada vibrando en el aire…te aviso, te anuncio que hoy renuncio…dos días después.
Y ahora, por medio del considerado y siempre maduro Messenger me avisa que ese era el final de la historia y que ese acto de escapismo era de hecho para proteger mi vulnerable y -según él-enamorado trasero (porque desde luego no tiene nada que ver con el miedo que le tiene a sufrir y no saber cómo va a reaccionar él mismo) y yo me digo ¿dónde quedó el memo? Así, esta historia termina como inició, en musical, con la tonada vibrando en el aire…te aviso, te anuncio que hoy renuncio…dos días después.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario