domingo, octubre 24, 2010

Lecciones...




Se dice que la información es poder y yo solía compartir el gusto por poseer tal regalo, hasta que se hizo una carga.


Se dice que quien busca encuentra, pero qué tan válido es no buscar si al encontrar te enfrentas con verdades que cambian vidas; qué es mejor, ser feliz en la ignorancia o sufrir en el conocimiento?


También se dice que lo que no te mata, te hace más fuerte, pero nadie te dice que para que eso suceda de hecho tienes que sentirte morir.


La vida da muchsísimas vueltas, pero a últimas fechas, esta montaña rusa, esta ruleta que es mi vida, ha venido golpeándome con lecciones muy dolorosas, lecciones de las que espero salir fortalecida, si es que primero no acaban conmigo.


Me empeciné en perdonar una infidelidad pensando que aprendería de renacimiento, de perdón y de amor y con lo único que me he topado es con el látigo de los celos, del cinismo y del alejamiento; con una espiral descendente de la que no salgo por orgullo aunque mi orgullo me pide que salga.


Me empeciné en creer en la gente, en creer que existían personas, amigas del alma, en quienes puedes confiar ciegamente y que cuidarán tu espalda; todo lo que encontré es mentiras, secretos, traiciones y una postura en la que no podrías importarles menos aunque finjan todo lo contrario.


Y sigo empecinada en amar, a cualquier precio, temiendo el momento en el que esa persona que hasta ahora ha sido el faro de mis días, la única luz más o menos constante entre mis sombras, me decepcione y tracione como todos los demás.


Un corazón, aún uno tan fuerte como el mío, no está hecho para soportar tanto, y lo siento temblar de dolor, suplicar porque no le hagan otra cicatríz, mientras me lamo en un rincón las heridas, como una loba que ya ni siquiera quiere arremeter de vuelta, sólo quiere que la dejen sola...


Sola. Sola es la única manera en la que voy a estar bien, es la única manera en la que sobrevivía a flote hasta que dejé que me convencieran de que valía la pena dejar entrar al mundo y, saben qué? ese ha sido el engaño más grande y la mayor vileza que me han podido cometer. Necesito estar sola, necesito quemar todo hasta los cimientos y empezar en otra parte, lejos de todo y todos, convencida de que esas cenizas no arderán nunca más...